Las compañías aéreas están sometidas a un continúo proceso de transformación tecnológica, mejorando su eficiencia y la seguridad de sus operaciones. Ejemplo: evolución de las cabinas de vuelo y sus sistemas.

Cockpit A-350 (2020s)

Cockpit DC-9 (1980s)

Docs. Papel
(Clásico)

Docs. Tablet
(Inicio del cambio)

Docs. Integrado en cockpit (Última generación)
Debido al enorme volumen de datos a gestionar, las ventajas ofrecidas por las nuevas aplicaciones y sistemas residen en la reducción del número de procesos a realizar, la automatización de tareas y la sencillez en la obtención de resultados altamente fiables, mejorando la eficiencia global de todos los equipos implicados, menores costes de operación y contribuyendo a la reducción de emisiones, consecuencia de menores pesos y planes de vuelo mejor adaptados.
Esta transformación debe planificarse bajo un proceso de “gestión del cambio” con tareas a realizar minuciosamente detalladas, plazos de ejecución y responsables de las mismas. No podemos perder el foco sobre el principal objetivo de la operación en una compañía aérea, “seguridad/safety”, ya que el proceso de transformación es, en sí mismo, un factor de riesgo que exige un análisis previo y una vigilancia exhaustiva.
Tres aspectos importantes que considerar: “Formación”; debe dotarse al personal involucrado de la formación y el periodo de adaptación necesarios. “Fiabilidad”; el entorno “operaciones” de una compañía aérea exige plenas garantías de que el nuevo sistema es totalmente fiable y robusto. Requiere, necesariamente, la planificación de un periodo de operación simultánea y análisis de datos antes de su implementación final. “Conectividad”; debido a que la operación de una compañía aérea implica una gran deslocalización, el mayor beneficio se obtiene dotando de conectividad total a todos los equipos implicados.